Hace ya un tiempo que expertos, científicos y también la población están preocupados por el agotamiento de las fuentes de energía convencionales y por los escasos beneficios que proporcionan otras fuentes de energía, comparándolo con los enormes costes que requieren. Estamos haciendo un uso excesivo de fuentes como el petróleo, el carbón...y en pocos años estarán agotadas sin remedio. Y entonces, ¿qué pasará con la humanidad?
Lo cierto es que es un tema de actualidad que preocupa mucho y por ese motivo se han llevado a cabo numerosos estudios para poder encontrar fuentes de energía alternativas que puedan sustituir, en un futuro esperemos no muy lejano, a las fuentes de energía que utilizamos en la actualidad antes de que estas se acaben.
Después de investigar mucho, se han encontrado fuentes de energía alternativa tan sencillas y que forman parte de la vida cotidiana, que incluso cuesta creerlo. Ahora os voy a presentar algunos ejemplos:
Las heces y la orina: se trata, por lo general, de algo desagradable. No obstante, estos residuos contienen metano, que es un gas incoloro e inodoro que podría hacer las funciones de gas natural. Con las investigaciones de nuevos estudios, se están descubriendo métodos tecnológicos a través de los cuales, poder transformar estos residuos en energía. Estos métodos son:
- Conversión termoquímica: se someten los residuos a combustión y, con el calor desprendido, se calienta agua, que se transforma en vapor de agua, que se convierte en energía a través de unas turbinas.
- Conversión bioquímica: a partir de la descomposición biodegradable de materia en ausencia de oxígeno, se produce biogás, utilizado para producir electricidad o calor.
- Conversión fisicoquímica: consiste en la transformación de la fracción de combustible de los residuos en Pellets (tipo de combustible a partir de madera) de combustible de alta energía, capaces de generar vapor o calor.
Vibraciones: se trata de la energía que producimos al caminar, bailar, saltar, correr...Este tipo de energía es captada por una serie de materiales piezoeléctricos, los cuales son capaces de generar un campo eléctrico cuando son sometido a tensión. Es decir, se trata de convertir a las personas en verdaderas plantas eléctricas andantes. Con la incorporación de estos materiales en zonas muy concurridas, tiendas, pubs, bares, discotecas, o incluso en los zapatos, podríamos generar todos nosotros energía con el simple hecho de caminar. Imaginaos la enorme cantidad de energía que se obtendría con más de 7 mil millones de personas caminando, simultáneamente.
Aquí tenemos una foto de placas piezoeléctricas colocadas en una calle transitada.
Como podéis ver, nos encontramos en una época de escasez y agotamiento de recursos, es cierto, pero respuestas a esta situación y soluciones mediante otras fuentes de energía asombrosamente sencillas no faltan. El único problema es que, muchas veces, sacar adelante estos proyectos resulta muy caro y no reciben todo el presupuesto necesario para llevarlos a cabo. No obstante, antes o después vamos a necesitar tirar de estas fuentes de energía alternativas, que además pienso que son más sencillas y a la larga podrían resultar muy beneficiosas, además de para nosotros, para el planeta, ya que estaríamos usando una fuente de energía inagotable, como los ejemplos que os acabo de poner. Poco a poco iremos viendo qué otras respuestas surgen y cuál es la que más nos beneficia y más respeta a la madre Tierra.
BIBLIOGRAFÍA:
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